Simplemente Adiós

Simplemente Adiós

Poema Simplemente Adiós de Waldo Nazareno Olguin
Mi corazón ha de morir por ti.
Mi ilusión se ha quedo sin ti
y a empezado a sufrir sin razón.

Nunca me acariciaste como
yo lo hice, nunca dejaste que
un sueño te elevara más
allá de tu conciencia.

Hoy sólo me matas y me olvidas,
cambiándome por otros destinos...

Ya no te veo llegar al atardecer,
en esa plaza cuando nos besábamos
loca y perdidamente congelando todo
el tiempo a nuestro alrededor.

Hoy sólo veo las estrellas y que
con el desconcierto mis
lágrimas forman niebla en
la oscuridad, que con
el llanto perpetuo el
sufrimiento sagrado de mi
alma descansa en la eternidad.

Hoy estoy por partir al infinito
del olvido. De la nada a lo nunca
vivido. De los celos al dolor y de
lo perdido por perdido, ¿quién gano?

Pero, ¿Quién ocupará tanto
vacío?. Que de las tormentas
a mis lágrimas florezcan
esperanzas. De las
semillas a las flores
que alguna vez te regale...

Y ahora, ¿en donde están los
sentimientos que guarde
en tu cuerpo?, porque hoy me
he quedado sin ti, sin tus
labios y sin tu sabor...

Jamás han de volver esos
momentos que perdimos
como locos viajeros por el tiempo.
Momentos que ahora son sólo
polvo y cenizas para siempre...

Todo tan fugaz que no
queda más nada que jugar.
Un profundo y negro olvido.
Un río que con su fuerza alguna
vez pasó por ésta grieta
que ahora es mi corazón...

Un sol sin luz y un amanecer
sin rocío. Mil espejos rotos
y lejanos precipicios que te invitan a caer.

Sé tu vuelo de memoria, águila
solitaria que te escapas en
el horizonte para no volver jamás...

(Waldo Nazareno Olguin)

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